Bueno, pues tras el evento de pintura, Manu y yo nos encaminamos a la capital de La Rioja a jugar en un torneo ya clásico, el de los Warlogs, si bien el viaje no empezaba con buen pie, digamos que la furgoneta que nos cogía en Irache, al lado de Estella y nos iva a llevar hasta Logroño, llegaba tarde. El caso es que salía desde Tafalla y uno de los viajeros estaba en mal estado, etílicamente hablando. Sin más, vamos entonces Manu y yo en el coche de Manu, que como yo ya he ido anteriormente a otro torneo en el mismo sitio que se hacía este, pues me se bien el camino, tenemos que dar un rodeo para cruzar el Ebro, ya que, horror el puente de Hierro que crucé la otra vez está en obras. Sin más llegamos, nos llaman los de Tafalla al poco de llegar y le paso mi móvil a Josu, Warlog de pro, aquí lo tenemos recibiendo un premio en un torneo de Barañain:

Bueno, el caso es que me toca en primera ronda contra Txuxi, de Miranda de Ebro, con Condes Vampiro, es decir, minis de esqueletos, zombies, vampiros, murciélagos y tal, cuya característica que más me mola es que si matas al general, que es nigromante, se le van desmoronando todas sus tropas poco a poco, casi lo mato de un disparo de cañón, ya que de tres tiradas de dados, saqué las dos primeras y cuando ya casi lo tenía muerto del todo, tiro un dado, el que determinará cuantas heridas le hago, osea de una a seis y ojo, sólo tiene 2…., pero ahí me falló la suerte y saqué un 1, con lo que se libró, hay que decir que hayá por Abril le hice lo mismo pero sacando un 4…, je, que cara ponía esta vez…., al final me ganó pero no por mucho.
La segunda partida la jugé contra el logroñés Eloy Antúnez, si como el jefe de camera café, nuevamente con condes vampiro, pero esta vez gané yo, tras la comida, muy amena y divertida, me tocó contra Pau, de Tafalla con sus Elfos Silvanos, que me machacó, dedicandose toda la partida a asaetear a mis pobres imperiales, la foto de grupo es esta, de izda a derecha:
Txuxi, Pau, yo y Eloy
